El 37° ENCUENTRO PLURINACIONAL DE MUJERES, LESBIANAS, TRAVESTIS, TRANS,
BISEXUALES, INTERSEXUALES Y NO BINARIES EN SAN SALVADOR DE JUJUY
THE 37TH PLURINATIONAL GATHERING OF
WOMEN, LESBIANS, TRAVESTIS, TRANS, BISEXUALS, INTERSEX, AND NON-BINARY PEOPLE
IN SAN SALVADOR DE JUJUY
Dolores Camila Navarro Suarez[1]
DOI: https://doi.org/10.32870/lv.v7i64.8326
San Salvador de Jujuy fue la sede del 37° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries, realizado el 11, 12 y 13 de octubre de 2024. Esta edición del histórico encuentro feminista, federal y autónomo se desarrolló en un contexto político profundamente adverso para los movimientos sociales: fue el primero en llevarse a cabo bajo el gobierno de Javier Milei, un presidente de extrema derecha que asumió en diciembre de 2023, tras una campaña marcada por un discurso antiestatal y violento, simbolizado por la motosierra que blandía en actos y redes sociales. A este escenario nacional se sumó el complejo panorama provincial de Jujuy.
En mayo y junio de 2023, la provincia fue escenario de una serie de protestas sociales históricas. En principio, con movilizaciones multitudinarias de profesionales de la educación y la salud, exigiendo mejoras salariales, las cuales tuvieron una duración de casi dos meses, seguida y unida a movilizaciones en contra de la Reforma de la Constitución Provincial, impulsada por el gobernador Gerardo Morales y aprobada durante la madrugada del viernes 16 de junio, sin consulta previa y debate profundo con la comunidad en general y las comunidades originarias. Entre los puntos más criticados de esta reforma estaban las restricciones al derecho a la protesta, la criminalización de la movilización social y el debilitamiento de los derechos territoriales de los pueblos indígenas. La respuesta estatal fue brutal: represión violenta, detenciones arbitrarias y estigmatización de los manifestantes. Estas jornadas, conocidas como el “Jujeñazo”, no solo marcaron un hito en la lucha popular en el norte argentino, sino que también pusieron en evidencia el modelo represivo que se venía consolidando en la provincia.
Con la llegada de Milei al poder, ese modelo se profundizó a escala nacional. El nuevo presidente asumió prometiendo eliminar el Estado y ministerios para reducir el gasto público y acabar con lo que denomina “la casta política”. Uno de los primeros sectores golpeados por sus políticas fue el de género y diversidad. Se desfinanciaron programas sociales, se cerraron áreas estatales clave como el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, y se promovió un discurso negacionista sobre las desigualdades estructurales. En este contexto de ajuste feroz, represión y desmovilización, el Encuentro Plurinacional en Jujuy fue mucho más que una reunión: fue un acto de resistencia política y territorial.
En ese marco, Jujuy fue elegida como sede del 37º Encuentro Plurinacional 2024 por decisión colectiva durante el cierre del 36° Encuentro Plurinacional en Bariloche en 2023, celebrada con una fuerte ovación y apoyo multitudinario. La elección se basa en el gran historial de la provincia en relación a la lucha feminista y social: desde el 10° Encuentro en el año 1995, y primero realizado en San Salvador de Jujuy, reuniendo aproximadamente 6,000 participantes; continuando por el 21° Encuentro realizado también en la provincia, arengadas por el debate constante para la liberación de Romina Tejerina en 2006, joven de 19 años causó la muerte de su hija recién nacida, tras un embarazo producto de una violación; pasando por el año 2020, durante la pandemia de COVID-19, cuando Jujuy fue una de las provincias con mayor cantidad de femicidios de Argentina, con una concentración alarmante en septiembre: en ese mes, cuatro jóvenes fueron asesinadas en un lapso de menos de tres semanas. Estos femicidios desataron una movilización masiva en la provincia, a pesar de las restricciones por el aislamiento obligatorio, exigiendo justicia y condena perpetua para los asesinos; hasta el reciente “Jujeñazo” de 2023, que nombramos al principio del texto. Por todo esto, Jujuy es símbolo de resistencia frente a la violencia patriarcal y el autoritarismo. La elección de Jujuy como sede también fue una manera de visibilizar la situación de las comunidades indígenas, que vienen resistiendo el avance de megaproyectos mineros, las expropiaciones y el despojo de sus tierras.
Para contextualizar y dimensionar la gran participación en el 37º Encuentro Plurinacional, según datos del último censo nacional realizado en 2022, la provincia de Jujuy cuenta con aproximadamente 797,955 habitantes, mientras que el departamento Dr. Manuel Belgrano, donde se encuentra San Salvador de Jujuy, registra 320,990 habitantes.
Por eso, debemos destacar que, a pesar del contexto económico y político-social, más de 70,000 mujeres y disidencias llegaron a San Salvador de Jujuy (es decir, casi el 22% del total de la población de la ciudad) desde distintas provincias y países cercanos para participar en 103 talleres divididos en 16 ejes temáticos: historia y tensiones del movimiento feminista; activismos y organización; pueblos indígenas y territorios; identidades sexogenéricas; problemáticas a lo largo de la vida; vínculos sexo-afectivos, crianzas y cuidados; salud; trabajo y desocupación; educación y ciencia; arte y derechos culturales; derechos en el deporte; violencias de género; trata y sistema prostituyente; derechos humanos y justicia; religiosidades; y coyuntura geopolítica y económica. En los talleres y plenarios se denunciaron las violencias múltiples que atraviesan a mujeres y disidencias en contextos de ajuste y represión, así como la urgencia de construir alternativas comunitarias y feministas frente al avance del neoliberalismo y las derechas.
A lo largo de los tres días que duró el 37° Encuentro, se realizaron actividades culturales, festivales musicales, ferias, ceremonias ancestrales y dos marchas gigantescas por el centro de la ciudad jujeña, concentrando todas las personas que viajaron hasta el norte de Argentina, además de la participación en los talleres mencionados anteriormente. El 37° Encuentro Plurinacional no solo fue un espacio de denuncia, sino también de creación política colectiva. Es por eso que, a pesar del intento de fragmentar y debilitar los movimientos sociales, la masiva participación demostró la vigencia de los feminismos populares y territoriales como fuerza transformadora y amorosa.
El último día del 37° Encuentro se llevaron a cabo las lecturas de lo trabajado en cada taller y la elección de la próxima provincia donde se realizará el encuentro número 38. Fue elegida Corrientes, una provincia en el noreste del país, para ser sede 2026, por ser un territorio fronterizo, con exposición constante y cotidiana al tráfico de personas, especialmente mujeres y niñas/os, en un círculo de violencia y complicidad del poder político y policial explícito. Esto simboliza la continuidad de una importante articulación federal en territorios diversos, con realidades locales diferentes, pero con desafíos comunes ante el avance de la violencia patriarcal. Lejos de replegarse, los feminismos plurinacionales se afianzan como trinchera ante un modelo que busca disciplinar nuestros cuerpos y territorios.
Reflexionar académicamente sobre el Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries resulta fundamental para situarlo como una experiencia sociopolítica y epistémica de gran relevancia para interpretar los procesos actuales de resistencia frente a la precarización de la vida, el avance del extractivismo, el individualismo, la violencia patriarcal y los proyectos políticos de derecha. Además, porque esta experiencia se lleva a cabo desde el año 1986, y es un espacio fundamental para el debate, la reflexión y la organización colectiva de mujeres y disidencias. A lo largo de los años, el Encuentro ha sido un motor de visibilización de las desigualdades de género, la diversidad sexual y los derechos humanos, además de un escenario clave para la construcción de redes de apoyo, contención y resistencia frente a las múltiples violencias y opresiones patriarcales hace casi 40 años. Sin mencionar que todos los años genera una fuerte demanda en sectores claves como la hotelería, la gastronomía, el transporte y el comercio local, lo que contribuye a dinamizar la economía regional, beneficiando a pequeños y medianos emprendimientos autogestivos, sobre todo en provincias del interior del país.
A su vez, reflexionar sobre el Encuentro desde marcos teóricos feministas y latinoamericanos contribuye a legitimar formas de producción de conocimiento que emergen desde los márgenes. En un contexto de creciente negacionismo, desfinanciamiento estatal y ofensiva contra los derechos conquistados de las mujeres y diversidades, sistematizar estas experiencias desde el ámbito académico no solo amplía el campo de saberes reconocidos, sino que también se constituye como un acto de registro y resistencia política.
[1]
CIITED-CONICET / Universidad Nacional de Jujuy, Argentina. Correo electrónico:
cnavarrosuarez@fhycs.unju.edu.ar